La Asociación de Cristianos Universalistas realiza la siguiente declaración de fe:
| Creemos que Dios es Amor, Luz, Verdad y Espíritu, el Creador del universo al que somos llamados a seguir, a conocer y a amar, y cuya naturaleza se reveló al mundo en la persona y las enseñanzas de Jesús de Nazaret, el Cristo. |
La Biblia nos dice que el universo fue creado por un Ser Divino, al que llamamos Dios (Gn. 1:1). La realidad en la que vivimos no tuvo su existencia al azar, sino por medio de un proceso creativo planeado iniciado y sostenido por un Creador benevolente e inteligente (Sal. 104:24, 106:1, Pr. 3:19, Ap. 4:11). Por lo tanto, al ser su Creador , todo lo que existe es en grado último responsabilidad de Dios (Is. 45:7).
Jesús de Nazaret, nuestro Maestro, nos dice que Dios se interesa personalmente por cada uno de nosotros y que debemos buscarle y amarle (Mt. 7:7, Mr. 12:30). Si deseamos conocer a Dios por lo que Él verdaderamente es, podemos ver en Jesús la manifestación humana de su carácter y naturaleza (Jn. 14:10, Col. 1:15). Dios no es una mera deidad remota e inalcanzable que tiene su morada en el universo y que lo hace moverse como si fuese un reloj. En la persona de Jesucristo encontramos a un Dios cuya naturaleza contiene todos los mejores elementos de la naturaleza humana: amor, compasión, misericordia, perdón, santidad, rectitud, deseo de justicia, paz y curación. En Jesucristo vemos el carácter perfecto de Dios que es capaz de hacer cualquier cosa, cualquier sacrificio para llegar a nosotros la gente de la tierra. Es incluso capaz de soportar la tortura de la muerte en la cruz, para mostrarnos su amor (Ro. 5:8, Fil. 2:5-11).
En sus enseñanzas, Jesús nos muestra a un Dios de naturaleza paternal y nos enseña a orar a Dios, diciéndole “Padre nuestro que estás en los cielos” (Mt. 6:9), animándonos a desarrollar una relación personal con Dios y a comprender que Dios es como un padre que protege y cría a sus hijos (Lc. 11:11-12, Rm. 8:16-18). Dios no es sólo el Creador de todo el universo, sino el Creador de cada uno de nosotros que se preocupa de nuestras vidas y de nuestro bienestar.
La Biblia nos dice que Dios es Espíritu (Jn 4:24), que transciende los atributos físicos de género, de raza, especie o cualquier otra categoría de este mundo. Dios es Luz pura, y en Él no hay oscuridad ni maldad (1 Jn 1:5). Dios es Amor perfecto (1 Jn. 4:8,16), y está lleno de bondad y paciencia, que nunca deja de ser (1 Cor. 13:4-8). Dios es la Verdad, lo que significa que Él determina lo que es verdad y lo que es imaginario (Sal. 51:6, Is. 65:1-2,17, Jn. 3:33, Ro. 1:18-20, 11:33-36). Nuestras propias fantasías nuestras ideologías nos pueden parecer reales, pero hay algo que se llama la Verdad Absoluta, y ésta es Dios y emana de su mente.
Sabiendo que hay un Dios y quién es, podemos sentirnos confiados de que vivimos en un universo real, con significado y con un propósito benevolente. Podemos estar seguros de que nuestra existencia tiene una razón de ser, y que en los ojos de Dios somos sus hijos amados. Podemos empezar a acercarnos más y más a Dios y profundizar en nuestro amor por la Fuente Espiritual que nos ha creado.



