La Asociación de Cristianos Universalistas realiza la siguiente declaración de fe:
| Creemos que el Espíritu Santo de Dios ha inspirado a numerosos profetas, santos, filósofos y místicos a lo largo de la historia, en una variedad de culturas y tradiciones, y que al leer la Biblia y otros grandes textos que contienen sabiduría moral y espiritual con una mente discernidora, y meditando para poder conectar con el espíritu, podemos conseguir una mayor comprensión de la verdad, que se podrá aplicar a la mejora de nosotros mismos y de nuestro mundo. |
Los cristianos consideran la Biblia como el texto autorizado base de su fe. La ven como una colección de escritos que contiene revelaciones divinas, y que en cierto sentido, conforma un todo revelado por Dios. Como organización cristiana, los universalistas cristianos estamos de acuerdo con esta perspectiva de la Biblia. Y animamos a todas las personas a que estudien la Biblia con un espíritu de oración y meditación, y busquen una correcta comprensión académica de cómo la iglesia primitiva conformó el canon de la Santa Biblia y tengan presente el contexto cultural y el bagaje de cada libro que la componen y de sus autores. Negar este análisis conlleva una perspectiva de las Escrituras extremadamente inexacta, vacía e incluso anormal.
Los universalistas también reconocemos que la revelación de la verdad divina no se limita a las páginas de la Biblia. Tenemos que aceptar, que muchos grandes pensadores cristianos, santos y místicos han escritos textos que son tan inspiradores y válidos como los libros canónicos de la Biblia. También, al mirar más allá de los confines del cristianismo, mucha personas a lo largo de la historia han logrado encontrar a Dios en la naturaleza (Ro. 1:20), al igual que a través del discurso racional de la filosofía (Pr. 4:5-9, 24:14, Is. 1:18, Hch. 17:28) y algunos consiguieron un gran nivel de comprensión de esta manera. Además, hay personas santas y figuras proféticas que han vivido en el contexto de una gran variedad de culturas y de tradiciones filosóficas y espirituales, y su exploración les ha llevado a adquirir y compartir importantes conceptos para el progreso de la humanidad en la búsqueda de lo divino.
Creemos que el Espíritu de Dios, el Espíritu Divino o Santo Espíritu, hace a Dios accesible a todo ser que haya vivido jamás. Aquellas personas que no hayan tenido la oportunidad de conocer a Dios en Cristo o en las escrituras hebreas, sin embargo, han podido buscar a Dios a través de la oración, de la meditación, de la alabanza y de la adoración, a través de los cuales han recibido inspiración del Espíritu de Dios (Job 1:1-5,20-21, 2 Cro. 36:22-23, Is. 44:28). La razón por la que el Espíritu se nos hace accesible es porque fuimos creados con una porción del mismo Espíritu de Dio, y nuestros espíritus están destinados a regresar a Dios, la Fuente de nuestro ser (Ec. 12:7, Hch. 17:25-28, Ro. 11:36, Ef. 4:4,6).
Dios nos ha dado a todos y a cada uno de nosotros la oportunidad y la responsabilidad de conectar con su Espíritu Divino que ya está en todos nosotros. La verdad se puede encontrar en grandes escritos espirituales del pasado y también, hoy mismo, en nuestros propios corazones y mentes. Cuando descubrimos la verdad, no debemos ser pasivos, sino que debemos usar lo que hemos aprendido de manera activa para ayudarnos a nosotros mismos y a otros (Mat. 5:14-16). ¡Cómo puede Dios esperar menos del poderoso linaje de Él que somos!



